Cómo blocar con seguridad: Fundamentos para no dejar balones sueltos
La técnica de blocaje es, sin duda, la acción más gratificante para un portero. Dominar esta habilidad es fundamental para asegurar el balón con confianza, iniciando la contraofensiva de tu equipo y, sobre todo, permitiéndote evitar rebotes peligrosos que suelen acabar en un balón suelto en el área pequeña y medio gol en contra.
Para dominar esta faceta, no solo cuenta la técnica, sino también la preparación física, como explicamos en nuestra guía sobre 80 ejercicios físicos para porteros de fútbol.
Análisis previo: ¿Blocar o desviar?
Antes de ejecutar el gesto técnico, el portero debe detectar la potencia del disparo. Según las Reglas de Juego de la IFAB, el control del balón se confirma cuando el portero lo sujeta con ambas manos. Si la potencia es excesiva y compromete nuestra estabilidad, la prioridad pasa a ser el desvío.
La base de todo: La posición de las manos (Diamante y W)
La mayoría de los rebotes se producen por una mala orientación de las palmas. Según la altura, utilizaremos estas variantes:
- Blocaje Alto (W o Diamante): Para balones por encima del pecho. Llevamos los brazos por delante de la cabeza con los pulgares casi juntos. Es vital frenar el impacto y llevar inmediatamente el balón al pecho para asegurar.
- Blocaje Medio (Cuchara): Para balones por debajo del pecho. Aquí el "triángulo" es peligroso porque puede generar un rebote hacia el suelo. Recibimos con las manos por debajo del balón, envolviéndolo hacia nuestro abdomen.
Si notas que tus guantes resbalan, recuerda nuestros consejos sobre cómo quitar el mal olor y cuidar tus guantes para mantener el grip.
El blocaje frontal y el "embolsado" del balón
Cuando el balón viene al cuerpo, el tronco es nuestra segunda barrera de seguridad.
- Cuerpo detrás: Si las manos fallan, el balón rebotará en tu pecho.
- Encorvar la espalda: Al recibir el impacto, crea un "hueco" con el abdomen para amortiguar el cuero.
Esta seguridad se trabaja también desde la psicología, como vimos en "En la mente del portero".
Blocaje raso: El cierre del centro de gravedad
Para evitar que el balón pase por debajo de las piernas:
- Rodilla de seguridad: Bajamos el centro de gravedad apoyando una rodilla (o dejándola muy cerca del suelo) para cerrar el hueco.
- Manos como pala: Igual que en el blocaje medio, las manos van por debajo del balón para recogerlo y subirlo al pecho.
La agilidad en este gesto se potencia con una dieta para porteros centrada en la explosividad.
Entrenamiento específico para evitar rebotes
Mecanizar estos movimientos es clave. Te recomendamos este ejercicio de velocidad de reacción y nuestra sección de ejercicios de blocajes y estiradas.
Vídeo: Tutorial paso a paso de la técnica de blocaje
Errores comunes que debes evitar
- Palmas planas: El balón rebotará hacia adelante.
- Codos abiertos: El balón se escapará por el centro.
- Mala lectura: Analiza a los profesionales en nuestro ranking de mejores porteros del mundo.
Para cualquier duda técnica sobre material o entrenamientos, estamos a tu disposición en nuestra página de contacto.
¡Queremos escucharte!
¿Cuál es el tipo de disparo que más te cuesta blocar? ¿Prefieres la técnica del diamante o eres más de embolsar el balón directamente? Deja tu comentario aquí abajo y comparte tus trucos con nosotros en PorterosDeFutbol.es.